La disciplina del trabajo no es más que «el ajuste a las expectativas establecidas en el rol del trabajador en un puesto dado, para la consecución de las metas productivas»
Para este análisis es necesario recurrir a los postulados de Ernesto Guevara de la Serna, nuestro Ch, él con su extraordinaria claridad y su sentido de disciplina nos indique el concepto que de la misma debemos tener cuando digo: «Hagamos un análisis de cada uno de nosotros. Si empezamos por nosotros mismos – para poner las cosas en claro-, ¿cuántas horas del día que uno dice que trabaja no se pierden en divagaciones, en distintas formas, en las cuales el tiempo real de trabajo no se aprovecha? ¿Cuántas horas se gastan en sutilezas, en cosas innecesarias, y cuántas realmente se trabajan? Háganse ustedes mismos, compañeros, este análisis»
Por disciplina del trabajo, Vladimir I. Lenin comprendía no sólo el cumplimiento por parte del obrero de los reglamentos de orden interno de la empresa, la entrada y salida a tiempo del trabajo, el cumplimiento de las reglas técnicas de seguridad, sino una actitud absolutamente nueva ante el trabajo.
La esencia de la disciplina del trabajo socialista radica en las 3 particularidades que la caracterizan:
1. Es obligatoria para cada miembro del colectivo de trabajo.
2. Es consciente, puesto que su determinación y cumplimiento tienen un carácter consciente.
3. Es libre.
Estas particularidades determinan que la mayoría de los trabajadores consideren que el cumplimiento de la disciplina del trabajo socialista es una obligación, más no es así, constituye su deber moral ante su colectivo de trabajo y ante la sociedad socialista.
La disciplina del trabajo actual no caerá jamás del cielo como el maná. Hay que lograrla producto de la formación en valores éticos, la educación y el fortalecimiento de la conciencia. Para lograr fortalecer la disciplina del trabajo, es preciso un gran trabajo educativo. El método principal para garantizar esta educación y en consecuencia el fortalecimiento de la disciplina del trabajo es la persuasión.
La crítica y autocrítica como método sistematizado, influye objetivamente en la educación y fortalecimiento conceptual de la disciplina del trabajo única para todos, tanto para el ejecutor como para el dirigente que ante todo debe ser ejemplo en su cumplimiento.
Los derechos y deberes de los trabajadores ya sea en las Empresas, las Cooperativas o con el pequeño emprendedor privado emanan de las propias necesidades prácticas en el cumplimiento de la disciplina del trabajo y quedan plasmados en el código del trabajo y los reglamentos de orden interno de las empresas.
La disciplina del trabajo consta de 3 aspectos principales:
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La disciplina laboral,
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la disciplina tecnológica y
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la disciplina de la producción.
La Disciplina Laboral: Contempla la observación rigurosa por parte de los miembros del colectivo de trabajadores del régimen de trabajo y descanso establecido y de las normas del comportamiento y en la legislación laboral actual. Esto significa que cada participante de la producción social debe trabajar honradamente, gastar racionalmente su tiempo de trabajo. Sin disciplina laboral es imposible la organización y el control del trabajo.
La Disciplina Tecnológica: Prevé la observación exacta de todas las exigencias del proceso tecnológico y de los procedimientos de los regímenes para su realización.
Disciplina Productiva: Presupone el cumplimiento completo de las tareas de producción en los plazos establecidos, el cuidado de los medios de producción, el riguroso cumplimiento de las disposiciones y órdenes de quienes dirigen, de los Procedimientos de Trabajo Seguro, las Normas de Protección Contra Incendio y el aseguramiento en tiempo a los trabajadores con todo lo necesario para que puedan cumplir con el volumen de trabajo establecido.
El estricto cumplimiento de la disciplina del trabajo presupone:
* La liquidación de las pérdidas de tiempo de trabajo así como de los gastos improductivos de trabajo, lo cual es condición necesaria para elevar la efectividad del trabajo y la producción.
* La organización racional de los procesos de trabajo, en las Empresas las Cooperativas o con el pequeño emprendedor privado, lo cual contempla, por un lado, la utilización más objetiva de la fuerza de trabajo y por otra, la determinación de las obligaciones de las administraciones en la dirección de los procesos de trabajo.
* La organización correcta de los puestos de trabajo y la creación de las condiciones de trabajo más favorables. Los reglamentos internos son los que precisamente establecen determinadas obligaciones, no sólo a los trabajadores, sino también a los dirigentes para garantizar todas las condiciones necesarias en los puestos de trabajo que permitan una labor ininterrumpida.
* La determinación de contenidos de trabajo que garanticen la producción del producto social conjunto, correspondiente y que resulta necesario a la satisfacción de las necesidades crecientes de la sociedad.
Factores que condicionan la disciplina del trabajo: Al estudiar los factores relacionados con la disciplina del trabajo podemos distinguir cuatro grupos:
– los relacionados con la dirección de la producción.
– los relacionados con las condiciones del trabajador.
– los relacionados con la integración colectiva a la organización laboral.
– los relacionados con la comunidad.
Aunque el estudio de estos factores son temas muy estrechamente relacionados con la Psicología del Trabajo, haremos, por su importancia, una breve incursión en el tema.
FACTORES RELACIONADOS CON LA DIRECCION DE LA PRODUCCIÓN.
Se pueden nombrar tres factores relacionados con la Dirección de la Producción:
– La Organización del Trabajo.
– El estilo de dirección.
– Las Condiciones de Trabajo.
La organización del trabajo:
En aras de garantizar una correcta Disciplina Laboral, debe asegurar una constancia apropiada de la carga de trabajo al trabajador durante toda la jornada, aprovechando al máximo su capacidad laboral.
Cuando existen frecuentes interrupciones en la jornada laboral, es lógico que se afecte la disciplina, ya que al no haber un trabajo estable como consecuencia de deficiencias en la organización y planificación del mismo pueden producirse diversas formas de indisciplina como conversaciones excesivas, abandono del puesto, etc. Cuando las deficiencias en la Organización del Trabajo se mantienen constantes a través del tiempo, traen como consecuencia el deterioro de los hábitos de trabajo, incluso en aquellos trabajadores que nunca han sido indisciplinados.
También debe señalarse que una carga de trabajo por encima de las posibilidades del trabajador, influye decisivamente sobre la disciplina laboral. Los déficits de personal producidos por vacantes, licencias, ausencias, injustificadas, etc. hacen que sobre los trabajadores recaiga una presión considerable de trabajo, situaciones que mueven a su vez al trabajador a ausentarse o a abandonar su puesto de trabajo.
El estilo de dirección
Los responsables de que el trabajo de un grupo de subordinados sea llevado a cabo, son también quienes más directamente deben exigir el cumplimiento de la disciplina de cada uno de los miembros del grupo que tiene bajo su responsabilidad. Si el responsable no se preocupa de ello, o si no se ha ganado con su trabajo la confianza y la autoridad moral necesarios sobre el grupo por su ineficacia para orientar correctamente, la situación puede llevar al desarrollo de un clima de tolerancia que menoscaba las relaciones de respeto que deben mediar entre superiores y subordinados y que es perjudicial para la eficacia del grupo.
Se puede afirmar que existe amplia diferencia entre poseer autoridad y ser un buen jefe. El jefe debe ser capaz de instrumentar métodos para orientar y guiar el grupo de subordinados con entusiasmo y decisión hacia cualquier tarea, estimulando individual y colectivamente hacia acciones positivas. Para ello debe hacer uso de las comunicaciones de los distintos resultados de la participación de los trabajadores en las decisiones que afectan su trabajo, del reconocimiento de las labores meritorias, etc., que hagan sentir a cada integrante de la organización laboral identificado con los objetivos de la misma.
Los jefes tienen la posibilidad de emplear las sanciones para el reforzamiento de las reglamentaciones de trabajo. Cualquier sistema que prescriba una pauta de conducta es acompañado por un instrumento de reforzamiento para que se observen los patrones de conducta esperados y la corrección de las desviaciones y este es el caso de las sanciones disciplinarias que han sido hechas para aquellos trabajadores que tienen hábitos de trabajo no acorde a las relaciones de producción socialista. Cuando la Administración no hace funcionar las sanciones disciplinarias ante las violaciones que se producen, éstas se convierten en letra muerta y tienen un efecto nulo sobre la disciplina.
Es conveniente señalar que la sanción en algunos casos puede frustrar a la persona sancionada, sobre todo si ésta lo percibe como injusta y además, no siempre es un elemento constructivo porque sólo tiende a eliminar la conducta desviada. La aplicación de sanciones debe acompañarse siempre de una explicación clara de sus razones y de una labor educativa sistemática donde se sustituya el “no se debe hacer esto” por el “se debe hacer esto”.
En el mantenimiento de una buena disciplina laboral, resulta fundamental la labor, tanto por parte de la administración, como por parte del sindicato, de discusión y análisis de los problemas planteados por los trabajadores, la divulgación y explicación entre el colectivo de las medidas de orden disciplinario a tomar y los métodos de trabajo empleados, para combatir las distintas formas de indisciplinas.
Las Condiciones de Trabajo
Otro factor asociado muy directamente a la disciplina laboral y que frecuentemente pasa inadvertido al tratarse el tema, es el de las condiciones de trabajo.
Cuando los trabajos son realizados a niveles anormales de ruido, temperatura, etc, pueden traer repercusiones biológicas y sicológicas desagradables, pudiendo incidir también sobre la disciplina laboral.
Otras condiciones materiales, tales como locales reducidos, el mal estado de las edificaciones e instalaciones higiénico-sanitarias, deficiencias en los comedores, ausencia de ropas y calzado de protección, la inadecuación de los horarios y otras similares, están también relacionadas con la disciplina laboral mantenida por el grupo.
Factores relacionados con las Condiciones del Trabajador
Existen numerosos factores que afectan la disciplina laboral y que están determinados por las condiciones propias del trabajador.
Entre ellos se destacan:
– La edad del trabajador,
– La experiencia en el puesto o en el centro de trabajo,
– La capacidad individual,
– Las condiciones familiares.
La edad del trabajador
Es un elemento que en ocasiones resulta de importancia a la hora de hablar de disciplina. Es evidente que la personalidad se modifica marcadamente a medida que el individuo entra en años. En general se trata de una evolución feliz, puesto que facilita el rendimiento en el trabajo y las relaciones con las otras personas. Aunque no es posible establecer mediciones precisas sobre elementos tales como “sentido de responsabilidad” o ser “digno de confianza”, parece bien establecido en experiencia social que estas cualidades se acrecientan con la edad. Por otra parte la edad está relacionada estrechamente con otras características como intereses, años de servicio y experiencia profesional, nivel de salario, situación familiar, formación en condiciones históricas dadas, etc. que hacen de ella un factor importante en la relación del trabajador ante la situación laboral.
La juventud es el momento en que se confrontan las aspiraciones, cada vez más elevadas por el aumento del nivel educacional y la realidad de las nuevas responsabilidades de trabajo; tales confrontaciones pueden implicar períodos en los que no se logra una adaptación efectiva del trabajo. La madurez tiende a proporcionar un mejor ajuste en la vida, solucionándose muchos de los problemas de la juventud que se asocian frecuentemente a problemas motivacionales y disciplinarios en el área de trabajo.
La organización del sistema de orientación profesional puede contribuir en gran medida a solventar muchos de los problemas vocacionales de esta etapa de la vida. También la implantación del sistema estudio trabajo desde los primeros grados escolares contribuye a la formación de hábitos de trabajo sólidos desde edades tempranas y por tanto, a la formación de una actitud socialista ante el trabajo.
La experiencia en el cargo o en el centro de trabajo
Este es otro elemento de importancia en la adaptación que el trabajador tiene en su trabajo y la disciplina por él mantenida, ya que a medida que este tiempo es mayor se hace más completo el aprendizaje de las habilidades requeridas en la tarea específica y de las reglas y normas de comportamiento que él debe seguir, bien sean tecnológicas, formales o incluso informales.
Cuando un trabajador se inicia en una empresa, comienza un período de aprendizaje, a menudo largo, sobre todo si no recibe una orientación inmediata y organizada de todos los numerosos aspectos que para él, por ser nuevo, le resultan extraños. El deberá aprender dónde y cuándo presentarse a trabajar y bajo qué condiciones, qué tareas habrá de desempeñar y qué procedimientos específicos empleará en ellos. Habrá de aprender bien lo que la empresa espera de él en materia de calidad, productividad, asistencia, puntualidad, etc y comenzará a aprender también a conocer a sus compañeros de trabajo y sus superiores, y a identificarse con ellos.
Si el trabajador no ha tenido tiempo de dominar totalmente las habilidades requeridas para su tarea, probablemente no podrá cumplir con los requerimientos de calidad y cantidad del trabajo. Si el no ha tenido tiempo de aprender las obligaciones con respecto al cuidado y mantenimiento de los equipos probablemente su actuación no será la mejor en este sentido; un comportamiento disciplinado requiere, por tanto, de un período de aprendizaje en el ambiente laboral.
La capacidad individual
Las capacidades son también elementos que influyen en la adaptación que el trabajador tiene en sus labores y por tanto en su disciplina.
Cada empleo impone ciertas exigencias al trabajador. Algunas actividades exigen mucha capacidad mental, mientras que otras implican condiciones físicas tales como fuerza, coordinación y utilización de los sentidos. En otros empleos aparecen como más importantes las características personales en cuanto a temperamento y emoción, la mayoría de los empleos exigen algo de todas las condiciones que acabamos de enumerar y ninguna persona puede llevar a cabo con éxito una labor haciendo uso de su capacidad mental o solamente sus rasgos emocionales o físicos.
Por ejemplo, un buen mecánico precisa de una serie de capacidades específicas agrupadas de un modo preciso. Entre ellas se encuentran varias clases de coordinación muscular, una visión y un oído agudo, una fuerza notable y resistencia. Necesita por lo menos un cierto nivel de inteligencia, así como aptitudes mecánicas. Ha de poder imaginarse la estructura de los objetos de forma dimensional o tridimensional. Asimismo ha de estar interesado en máquinas. Precisa de equilibrio emocional para llevarse bien con sus compañeros y conocimiento apropiado de los materiales y del manejo de las herramientas. En fin necesita de determinadas capacidades para poder aprender a desempeñar eficientemente sus labores y adaptarse a los requerimientos psicofisiológicos que el oficio le presenta.
Cuando un trabajador está ubicado en un puesto que le representa requerimientos diversos y que él no puede satisfacer con las capacidades que posea pueden presentarse diversas formas de inadaptación laboral con consecuentes problemas disciplinarios.
Las condiciones familiares
Por último, debemos tener presente que la empresa y las condiciones familiares del trabajador están muy relacionadas entre sí, de modo que los problemas y preocupaciones de la vida del hogar no puedan ser olvidados por el trabajador al presentarse a su trabajo y que en muchas ocasiones ellos repercuten en su comportamiento personal, pudiendo afectar la disciplina laboral que él mantiene.





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