El método de trabajo de avanzada resume la experiencia de un grupo de ejecutores destacados, e indudablemente debe ser un método superior al usualmente utilizado en la actividad analizada. Pero en la forma en que ha sido desarrollado presenta una serie de limitaciones tales como no considerar todos los principios de la organización del trabajo, reflejar la aceptación de condiciones históricamente creadas, mantener acciones innecesarias, etc.
Para aprovechar debidamente estas reservas es necesaria la fase de diseño de los métodos de trabajo, cuyo objetivo es, partiendo de los métodos de trabajo de avanzada, proyectar procedimientos, acciones y movimientos de trabajo más racionales, y una secuencia óptima en el cumplimiento del proceso laboral, con lo que se logrará la eliminación de acciones y movimientos innecesarios, normalización de la posición del trabajador, etc.
En la fase de diseño debe enfatizarse la interrelación del Estudio de Métodos con el elemento Organización y Servicio al Puesto de Trabajo, ya que según sean las circunstancias, puede ocurrir con frecuencia que un elemento prime y determine sobre el otro; unas veces las características del método de trabajo determinarán sobre la organización del puesto de trabajo y otras veces ocurrirá lo inverso.
La fase de diseño de métodos de trabajo consta de los siguientes pasos:
- Análisis y proyección.
- Evaluación.
- Normalización del método.
-
Implantación experimental.
a) Análisis y proyección.
Partiendo del método de trabajo de avanzada que se haya compuesto, el cual resume la experiencia de trabajadores destacados en la actividad, se entra en la fase de análisis y proyección que tiene por objetivo fundamental el perfeccionamiento del método de avanzada, mediante la aplicación de los principios de la Organización del Trabajo.
Existen diferentes variantes de enfoque en la búsqueda de soluciones. Las técnicas de análisis más utilizadas son las siguientes: examen crítico, lista de comprobación, método de expertos y árboles de decisión.
b) Evaluación
En el período de proyección pueden surgir una o más alternativas. En primer lugar, es necesario definir cuál de ellas es más eficiente y una vez decidido esto, se requiere una comparación con el método existente.
Por otra parte, el diseñador no es generalmente quien toma las decisiones y deberá convencer a los responsabilizados con estas decisiones, de las ventajas y desventajas de sus proposiciones.
Para dar respuesta a los problemas planteados se utiliza la evaluación mediante un grupo de criterios e índices.
Criterios de evaluación.
- Solución que dé el menor costo.
- Solución que dé mayor ahorro de trabajo vivo.
-
Solución que dé mayor producción.
Estos criterios no son los únicos, más aún si el método perfeccionado se ha diseñado con un objetivo dado, por ejemplo, reducción del consumo de materiales; pero son los que se sugieren cuando la racionalización tiene propósitos generales.
Los índices que se muestran a continuación se aplican a los resultados obtenidos o factibles de alcanzar, según sea el caso, en los puestos de trabajos que han sido objeto de perfeccionamiento.
- Productividad.
- Índice de utilización de los equipos.
-
Incremento de la productividad.
Para comparar las soluciones que se han obtenido en el periodo de diseño, resulta conveniente un índice que relacione en forma clara y precisa las ventajas y desventajas de los métodos en cuestión. Este índice es el incremento de la productividad (P).
Si lo que se desea es comparar dos alternativas, la expresión tendría la forma siguiente:
El Incremento de la producción y la Reducción del tiempo de trabajo son similares al anterior y se obtienen sustituyendo productividad en la expresión dada por producción o por tiempo (en este caso se invierten los términos del numerador).
c) Normalización del método.
La normalización de los métodos es la descripción detallada por escrito de la forma de ejecutar un proceso de trabajo. Estas normas de ejecución expondrán los movimientos, acciones y procedimientos de trabajo que han de utilizar los operarios y deberán contener la información siguiente:
- El método que va a ser aplicado, abundando en cada detalle, pudiendo llegar hasta la descripción de los movimientos de las manos.
-
Herramientas y equipos que han de utilizarse y las condiciones generales de trabajo.
- Un diagrama de la disposición del puesto de trabajo, incluyendo las herramientas, plantillas y dispositivos de fijación especiales.
Este documento se utiliza con diferentes propósitos, tales como:
- Registrar futuras referencias, el método perfeccionado, con todo detalle necesario.
- Explicar el nuevo método a los dirigentes políticos, administrativos y sindicales.
- Facilitar el aprendizaje de los operarios y resolver sus consultas hasta que se familiaricen por completo con el nuevo método.
- Constituir la base de los estudios de tiempo encaminados a fijar normas, aún cuando el análisis de los elementos no sea el mismo que el empleado en la normalización.
d) Implantación experimental.
Concluido el estudio completo del trabajo y obtenido un método mejor, suele ser necesario ir a su implantación experimental para comprobar, en pequeña escala, los resultados esperados y hacer los ajustes correspondientes antes de proceder a su aplicación masiva.
En esta etapa es de suma importancia la formación y readaptación de los operarios que tomarán parte en ella y la creación de las condiciones necesarias para llevarlas a cabo.
El diseñador deberá seguir muy de cerca toda esta etapa anotando todos los resultados y analizarlos con espíritu crítico. Es éste el momento de hacer los ajustes finales.







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