“La norma es la expresión de los gatos de trabajo vivo necesarios para la ejecución de una actividad laboral en determinadas condiciones técnico-organizativas, por un trabajador (o grupo de trabajadores) que posee(n) la calificación requerida y ejecuta(n) su trabajo con habilidad e intensidad media”.
Analicemos ahora el concepto de norma en todos sus detalles y consecuencias.
Lo primero que en este concepto se expresa es que la norma es el gasto de trabajo vivo necesario para la ejecución de una actividad laboral y, como veremos más adelante, ese gasto de trabajo se expresa como norma de tiempo, como norma de producción o como norma de servicio, dependiendo la forma de expresarla de cómo el obrero entiende mejor su deber social y de cómo es más fácil su control.
Sin embargo, en muchos procesos continúan utilizándose formas de expresar la norma que se alejan notablemente de reflejar el deber social del trabajador y que hacen complejo, engorroso e inoperante su control.
En segundo lugar, el concepto expresa que la norma es el gasto de trabajo necesario para la ejecución de una actividad laboral, es decir, no expresa el gasto de trabajo que invierte un trabajador dado, pues un trabajador en particular puede invertir más tiempo del necesario si, por ejemplo, altera el procedimiento establecido e introduce acciones innecesarias que le consumen tiempo y no aportan nada a la transformación del objeto de trabajo; o por el contrario puede hacer el trabajo en menos tiempo, alterando el procedimiento establecido eliminando pasos previstos, lo que puede influir negativamente en la calidad.
Por otra parte, el concepto de norma continúa expresando que la misma es la expresión del gasto de trabajo vivo necesario para la ejecución de una actividad laboral en determinada condiciones técnico – organizativas.
Esta idea es de suma importancia e implica, en primer lugar, que el tiempo de ejecución de un trabajo depende de la organización de la producción y del trabajo establecidas, es decir: de la división y cooperación del trabajo, del contenido de trabajo, de la organización del acarreo de los materiales, de la forma de hacer la operación, de las condiciones de trabajo, etc. Por tal razón, todo proceso de elaboración de normas deberá estar precedido por el estudio y perfeccionamiento de la organización de la producción y del trabajo que minimice, dentro de las posibilidades reales existentes, el tiempo necesario para la ejecución de dicho trabajo.
Otra cuestión importante en esta idea de que la norma expresa el gasto de trabajo necesario para la ejecución de una actividad laboral en determinadas condiciones técnico – organizativas, es el hecho al cambiar las condiciones técnico – organizativas en que se realiza el trabajo, es necesario revisar la norma a fin de que ésta exprese nuevamente el gasto de trabajo necesario; entendiéndose que cambian las condiciones técnico – organizativas cuando cambia el equipo, las herramientas, las materias primas y/o materiales, la forma de división y cooperación del trabajo, el contenido de trabajo, los métodos de trabajo, las condiciones de trabajo, etc.
El concepto de norma continúa exponiendo que la misma es la expresión de los gastos de trabajo vivo necesarios para la ejecución de una actividad laboral en determinadas condiciones técnico – organizativa, por un trabajador (o grupo de trabajadores).
Y he aquí otra idea de suma importancia, y que aunque todos la conocemos, en la práctica frecuentemente se obvia, pues establecemos normas individuales en procesos en cadena, donde lo más adecuado sería el establecimiento de una norma colectiva para todo el proceso, independientemente de que se establezca o no una organización colectiva o un pago colectivo, a pesar de que ambas cosas también serían lo más adecuado.
Continuando con el concepto de norma, éste plantea que la misma es la expresión de los gastos de trabajo necesarios para la ejecución de una actividad laboral en determinadas condiciones técnico – organizativas por un trabajador (o grupo de trabajadores) que posee la calificación requerida.
Esta frase remarca que la norma se hace para que pueda ser cumplida por un obrero que tiene la calificación necesaria para ejecutar el trabajo, razón por la cual no puede determinarse la norma a partir de la observación y medición de los tiempos de ejecución del trabajo de obreros sin la calificación adecuada, así como que el hecho de que no pueda ser cumplida por quien no tiene la calificación no implica la necesidad de modificarla, como tampoco debe modificarse porque un trabajador muy calificado la sobrecumpla.
Por último, el concepto de norma plantea que es la expresión de los gastos de trabajo vivo necesarios para la ejecución de una actividad laboral en determinadas condiciones técnico-organizativas por un obrero (o grupo de obreros) que posee la calificación requerida y ejecuta su trabajo con habilidad e intensidad media.
Esta última idea es de gran importancia y sumamente escabrosa, pues indica que al momento de elaborar la norma debe tenerse en cuenta la necesidad de seleccionar adecuadamente a los trabajadores que serán objeto de medición de los tiempos para definir la norma, pues no pueden seleccionarse ni los más hábiles ni los más diestros, así como tampoco aquellos que trabajen con una intensidad muy alta o muy baja, es decir, no pueden seleccionarse a obreros “largos” ni a obreros “cortos”.
Otra alternativa es que al momento de medir los tiempos se valore cómo ha influido en un tiempo dado la intensidad de trabajo a fin de ponderarla o eliminar dicho tiempo, para que los valores medios utilizados en la determinación de la norma no estén distorsionados.
Otra cuestión relacionada con esta idea es la relativa a que una vez definida la norma, los sobrecumplimientos o incumplimientos que ocurran producto de que el obrero labore con una intensidad mayor o menor que la normal, no pueden implicar la necesidad de modificar la norma.
Por otra parte, esta idea de habilidad e intensidad media implica un patrón socialmente aceptado, el cual no es el mismo en el espacio y el tiempo, por lo cual debe cambiar, implicando entonces la necesidad de cambiar la norma.





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