El reto para las empresas no será atraer talento sino construir el que necesiten

El mercado de trabajo cambiará profundamente de rasgos definitorios tanto en su composición como en los distintos ritmos de crecimiento según las características de los ocupados o de los puestos de trabajo.

España creará más de 2,6 millones de nuevos empleos en la próxima década pero perderá más de 1/3 de su población de entre 25 y 39 años. Este cambio demográfico, “ dramático” en palabras del profesor Ramón Oliver, provocará un déficit de mano de obra que nos llevará a replantearnos el concepto de movilidad en todas sus acepciones: geográfica (tanto nacional como internacional), generacional, formativa y funcional. Así podemos resumir las conclusiones principales la 50 edición del Índice ManpowerGroup presentado recientemente y en el que el Catedrático emérito de Economía Aplicada de la Universidad Autónoma de Barcelona y autor del estudio, Ramón Oliver, ha hecho un ejercicio de proyección del empleo en tres escenarios de evolución económica según sea el ritmo de crecimiento.

En cualquiera de ellos el mercado de trabajo cambiará profundamente de rasgos definitorios tanto en su composición como en los distintos ritmos de crecimiento según las características de los ocupados o de los puestos de trabajo: en 2026 el empleo en España mostrará un sesgo marcado hacia los servicios privados (más del 53%), con predominio de los trabajadores de 50 a 66 años (casi el 37% de toda la ocupación), con un importante protagonismo de profesionales, técnicos y empleados (con pesos por encima del 30% en todos los casos) y con cerca del 48% de los ocupados con niveles de formación altos.

Raúl Grijalba, Regional Managing Director de la región Mediterránea de ManpowerGroup, profundiza en ello explicando que en lo referente a la demografía, casi el 80% de los nuevos puestos de trabajo estarán ocupados por personas entre 50 y 66 años, y desde el punto de vista de la formación, también el 80% de los nuevos puestos que se crearán tendrán que ver con cualificaciones profesionales técnicas y personas con altas competencias. Este escenario hará que, en su opinión, “el reto del futuro para las empresas no será tanto el de atraer talento como el de construir su talento, el que necesitan, nutriéndose del talento de otros sectores y formándolo en competencias específicas”.

A la pregunta de cuándo habremos absorbido todo el coste de la crisis en términos de empleo, el profesor Oliver se decanta como la opción más plausible la de llegar a 2013-24, teniendo en cuenta las previsiones de PIB en un escenario intermedio.

El peso de los Baby Boomers

Las empresas verán cómo sus plantillas envejecen sin remedio ya que de los 2,6 millones de empleos que se prevé generen en la próxima década, casi 2,4 millones serán ocupados por personas de entre 50 y 66 años. Las otras franjas de edad que se espera incrementen sus cifras serán el grupo de entre 40 y 49 años y, por primera vez en la última década, aquellos entre 16 y 29. El employer branding tendrá con ello un nuevo reto a asumir en términos no sólo de condiciones de empleo sino también de jubilación.

Crecimientos por categorías profesionales 

– Los profesionales y técnicos registrarán un avance absoluto de 1,1 millones de personas, lo que supone un 1,9% de crecimiento anual. Así, los 5,2 millones de empleos que existen en la actualidad dentro de esta categoría, alcanzarán los 6,3 millones en 2026, abarcando hasta un 30% de los puestos de trabajo.

– Los trabajadores no cualificados llegarán a crecer un 1,7% anual en sintonía con las economías avanzadas y debido al auge del comercio y hostelería, los trabajadores cualificados (1,4% anual) y los empleados y trabajadores de los servicios (1,1% anual).

– De todo ello se infiere que los niveles de formación más demandados por las empresas durante l a próxima década serán también los de mayor cualficación, con un aumento del 2,6% anual. Entre ellos destacan licenciados, ingenieros, arquitectos, doctores y diplomados.

– Por el contrario, se registrará una caída de los ocupados de nivel bajo (-0,7% anual), retrocediendo su peso desde casi el 35% a escasamente el 28% del total. De hecho, en 2026 este último grupo apenas aportará empleo.

– En cuanto a los ocupados de nivel medio (bachillerato y formación profesional), en este caso sí que se aprecia un aumento significativo del 1,6% anual.

– La Formación Profesional de primer y segundo grado serán la clave formativa en la que de centre el grueso de la formación del empleo (70%).

< strong>Salarios y productividad

El optimismo en creación de empleo no se trasladará a un incremento similar en los niveles retributivos ya que, en opinión del profesor Oliver, “lo alcanzado en el 2000 no era real. Vivimos en una economía de competencia global y no podemos supeditar nuestra competitividad a los salarios. El aumento de nuestra productividad es lo que nos debería llevar a generar más riqueza y, con ello, salarios más altos”.

tomado del observatoriorh.com

Sobre Diego 382 Artículos
Radioaficionado, radioescucha de estaciones de radiodifusión en onda corta, en el XV Mandato Delegado a la Asamblea Municipal del Poder Popular en el Municipio Camagüey, Vice – Presidente del Consejo Popular Vigía – Florat y Presidente de la Comisión Permanente de Transporte y Comunicaciones de esta propia Asamblea Municipal, en el Mandato XVI solo fue delegado, es bloguero de Futuro,mi Cuba, Capital Humano y Cooperativismo en esta plataforma Reflejo.